LR Soluciones vende artículos de seguridad especializados para diferentes tipos de industria con 13 años de experiencia
Por Kokó México
La empresa LR Soluciones opera bajo la batuta de Laura Rodríguez, una mujer preparada y entregada a la mejora continua de la empresa que junto a su esposo, fundó hace 13 años. Su empuje, su carisma y su compromiso por desempeñar con calidad su trabajo, la han llevado a salir victoriosa de los retos en el camino del emprendedurismo.
Con su experiencia en la seguridad industrial, LR Soluciones ofrece productos especializados para diferentes giros de empresas, desde guantes para el calor extremo hasta chalecos con protección solar.
La directora Laura Rodríguez, se dio un tiempo para contarnos su trayectoria y los retos que la han impulsado para convertirse en un proveedor confiable en la industria automotriz.
¿Cómo fue que iniciaste este camino como empresaria?
Mi papá falleció cuando yo tenía 21 años. Él se dedicaba a este mismo giro y tenía un negocio maduro, pero muy dependiente de él. Lo vi trabajar sin descanso. Desde niña aprendí lo que era emprender, vender y atender clientes, pero también asocié el emprendimiento con estrés y ausencia familiar.
Después de su fallecimiento pasé un par de años resolviendo deudas, cerrando sucursales y liquidando personal. Fue un proceso largo, duro y muy formativo.
Tenía que mantener a mi mamá y hermanos, así que entré a una empresa que vendía equipo de protección personal. Ahí aprendí muchísimo: cómo se debe dirigir una empresa, cómo tomar decisiones en equipo y cómo mantener estructuras sanas.
Fue una gran escuela.
Un año después me casé y mi esposo Adrián me animó a emprender nuevamente. Con miedo, pero también con entusiasmo, fundé LR Soluciones. Empecé vendiendo a las tiendas Oxxo y al poco tiempo logré entrar al sector automotriz, lo que marcó nuestro crecimiento.
¿Crees que Guanajuato es mejor con los japoneses?
Sin duda. Japón es nuestro principal aliado comercial, y la llegada de la industria automotriz transformó completamente la economía estatal. Muchas curtidurías evolucionaron hacia lo automotriz, y eso generó cadenas de valor más amplias y empleo especializado. Ha sido un cambio profundo y positivo.
¿Qué es lo que más disfrutas de tu trabajo?
Me encanta mi trabajo porque aquí puedo ser feliz. Me rodeo de gente autónoma, capaz de resolver y proponer mejoras. Las mejores ideas no vienen de dirección, sino del propio equipo.
También me apasiona vender. Vender, para mí, es ayudar. Con un par de guantes o un casco, podemos cuidar la vida de alguien. En esencia, nuestro trabajo es noble: vender seguridad es vender el regreso seguro a casa.
¿Qué hace diferente a LR Soluciones de otras empresas del mismo giro?
La atención personalizada. No somos un equipo de escritorio; somos gente de campo. Visitamos entre 20 y 25 plantas industriales por semana, conocemos los procesos de nuestros clientes y adaptamos soluciones reales. Además, tenemos un showroom, un catálogo digital, asesoría directa y un equipo con experiencia acumulada. Eliminamos los escritorios: nuestros vendedores ofrecen experiencias, no solo productos.
Tus productos son muy especializados. ¿Cómo manejan las temporadas?
Sí, tenemos productos por temporada. En calor ofrecemos artículos de hidratación y protección solar; en invierno, equipos térmicos y de alta visibilidad. Me gusta mantener el escaparate actualizado, como una tienda de moda: el EPP (Equipo de Protección Personal) también evoluciona con el clima y las necesidades del usuario.
¿Cuál consideras tu principal virtud como empresaria?
He fomentado mucho la cultura de perder el miedo a equivocarse. Creo en el liderazgo que enseña, que acompaña y que permite fallar para crecer. Me preocupo por mi equipo porque sé que ellos harán lo mismo por nuestros clientes. Ese liderazgo empático y formativo es mi mayor fortaleza.
¿Cuál ha sido tu reto más grande en estos 13 años?
Dos principalmente. El primero: trabajar con familia. Al principio fue difícil, pero hoy tenemos políticas claras: no contratamos familiares a menos que tengan amplia experiencia en la industria.
El segundo: ser mujer empresaria. Todavía existen prejuicios. Hay clientes que prefieren tratar con hombres o que desconfían del liderazgo femenino. También me ha tocado enfrentar la corrupción, y en LR Soluciones tenemos una política anticorrupción firme. No todos los retos son cómodos, pero me han hecho crecer mucho.
¿Tienes algún hobby?
Sí, pinto desde hace seis años. Asisto a un taller de arte donde me relajo y convivo con otras empresarias. Pinto al óleo caballos, paisajes, flores… incluso he vendido algunos cuadros. Es mi espacio de equilibrio.
¿Cómo atraes nuevos clientes?
Hoy en día lo hago moviéndome en cámaras empresariales como Canacintra, BNI y el Clúster Automotriz de Guanajuato. Las recomendaciones son clave: cuando varios colegas te recomiendan con el mismo cliente, el resultado es casi seguro. La red empresarial es mi mayor fuente de nuevos negocios.
¿Cómo ha sido tu experiencia trabajando con empresas japonesas?
Maravillosa. Son disciplinados, formales y planifican con tiempo. Te hacen pedidos con meses de anticipación y mantienen relaciones estables. Pagan puntualmente y valoran la constancia.
Les gusta ver muestras y conocer los detalles técnicos, pero también agradecen la asesoría sobre el uso correcto del equipo. Son aliados exigentes, pero justos.
¿Qué le dirías a los empresarios extranjeros que buscan proveedores en México?
Que busquen empresas certificadas. Las certificaciones son garantía de cumplimiento y mejora continua. En Guanajuato hay muchos proveedores valiosos, con ética y compromiso. Además, el futuro del EPP viene con innovación tecnológica: sensores, monitoreo y eficiencia energética. Los que trabajamos con visión al 2030 ya estamos caminando hacia allá.
