Okinawa-México, fusión musical única y espontánea

La Fundación Japón en México y el Festival Internacional Cervantino, organizaron el primer concierto de música tradicional de Okinawa y percusiones mexicanas

Por Eunice Mendoza

El músico japonés Takashi Hirayasu y el percusionista mexicano Armando Montiel, unieron sus talentos y crearon un concierto musical espectacular. La espontaneidad se dio en el escenario. Ni Takashi habla español ni Armando habla japonés. La fusión musical Japón-México es natural y sin límites.

“En la música no hay fronteras”, dijo el mexicano Armando.

“Improvisamos cada quien con sus sentimientos”, agregó Takashi.

Ambos músicos se presentaron en el Festival Internacional Cervantino, organizados por la Fundación Japón. 

Se conocieron físicamente unos días antes del primer concierto en la Ciudad de México. Ensayaron y se entendieron. El concierto fue aplaudido y aclamado por el público. 

Los sonidos del sanshin, instrumento representativo de la música de Okinawa, junto con las percusiones del mexicano Armando Montiel, crearon un ambiente musical original y creativo. Ritmo, baile, alegría. Hubo conexión. La fusión Okinawa-México resultó exitosa.


Takashi Hirayasu

“Esta fusión musical se base en el sentimiento y la improvisación. Me gustaría tocar en Japón con Armando Montiel”


Armando Montiel

“En la música no hay idiomas, los ritmos se fusionan de manera natural. Este es un concierto único y espontáneo”.

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